Los dos
Como una forajida huyendo de tus besos pero no pude resistirme en un instante me derretí tomaste con tus manos mis caderas y me acercaste a ti y yo no pude evitar simplemente sentirme como que era ahí justo donde tenía que estar mientras entre besos y caricias reíamos como un par de cómplices tus ojos me miraron con ese brillo tan particular que me hacía saber que eras mío y que yo era de ti pero no con ese fan de poseernos desde ese ego loco que luego nos domina si no, desde el corazón porque no importa cuanto tiempo pase no importa el lugar nuestros corazones están marcados y esa sonrisa que nos robamos el uno al otro quedo sellada como una especie de pacto silencioso uno que solamente es de los dos. Porque no importa qué tanto me desquicies que tanto choquemos, que tanto estemos en desacuerdo quiero enfrentar cada cosa contigo quiero subir esa montaña, subir ese escalón donde por muy aterrador que parezca enfrentarme a mí misma yo estaré dispuesta siempr...